Lo mejor que hizo la vieja
es el pibe que maneja
–A la final, siempre me hacés sentir para la mierda vos –le dije.
Ella
me volvió a mirar de arriba abajo con esa cara de asco que pone a veces
cuando la carne está nervuda o cuando un pibe le quiere limpiar el
parabrisas, y eso para mí fue como que ya está, fue la gota que rebalsó
el tanque, porque lo mío ya no era un vaso, era un tanque cisterna que
se había venido llenando desde que nos casamos, no te digo que yo no
tenga lo mío, pero ella cambió, no es la Pamela con la que me puse de
novio, no es la mina que salía a pasear al pekinés por el barrio, Boby
se llamaba, o que iba a hacer los mandados con el carrito destartalado
de la vieja